LED LCD: La mayoría de los televisores del mercado tienen una pantalla de cristal líquido (LCD) retroiluminada por LED. Su brillante imagen es ideal para habitaciones muy iluminadas. A los consumidores que se quejaban de los colores apagados y los negros pálidos de este tipo de pantalla, los fabricantes respondían con la tecnología “Quantum Dot” (también conocida como QLED en Samsung). Es una fina película de nanopartículas… OLED: También encontrarás en el mercado grandes televisores de 55″ y más, equipados con pantallas OLED (también llamadas LED, para diodos emisores de luz orgánica). Los OLEDs son un verdadero avance tecnológico: en lugar de estar retroiluminados (iluminados por detrás) como los modelos de LED LCD, las pantallas OLED muestran píxeles compuestos por varios elementos productores de luz, o diodos (uno para cada color), que se encienden y apagan según sea necesario. Estas pantallas producen negros muy profundos y su ángulo de visión es virtualmente ilimitado. LG era la única marca en el mercado de los televisores OLED, pero en 2017, Sony también lanzó una nueva línea de televisores OLED. En nuestras pruebas de laboratorio, los modelos equipados con pantallas OLED funcionaron muy bien.